lunes, 18 de mayo de 2015

Papel para acuarela

Sin duda merece la pena dedicar un artículo al que consideramos como una de las herramientas clave, indispensables para poder pintar con acuarela, el papel.

Nada tiene que ver con el que estamos acostumbrados a manejar, ya que requiere de unas propiedades para poder adaptarse a la acuarela y conseguir todo tipo de efectos. Debe ser consistente como para soportar el baño de agua al que estará continuamente sometido, pero con la impermeabilidad suficiente como para evitar que los pigmentos no se puedan retirar.

El ingrediente principal que conforma este papel para acuarela es el algodón puro y libre de ácido, que evitará que con el paso amarillento cambie el tipo de reacción con los pigmentos o la superficie adquiera tonos amarillentos.

La textura depende del tipo de obra que vayamos a realizar y, por supuesto, del criterio del artista. Podemos encontrar desde superficies lisas y satinadas a modelos con alguna rugosidad.

acuarela

Según su grosor, podremos decantarnos entre papel fino (hasta 200 g/m), medio (hasta 350 g/m) o grueso (hasta 600 g/m), pudiendo ser algunos de confección manual.

Por último, el tamaño podrá venir definido en base a estándares del fabricante o podremos solicitarlos con tamaños personalizados en base a nuestras necesidades.

Existen modelos de papel para acuarela menos extendidos pero que también merece la pena conocer, como es el papel encolado al cartón, que ayudará a que el papel no se cuartee con la humedad. Sea cual fuere el tipo de papel escogido, será de vital importancia el contar con una herramienta que nos mantenga el papel tensado mientras apliquemos la acuarela (como si de la superficie de un tambor se tratase).

¿Qué pincel elijo?

Si el papel era una herramienta indispensable, el pincel no será menos, ya que será quién nos facilitará la aplicación de la pintura en la superficie. 

Existe una gran variedad de formas y tamaños, así como algunos modelos definidos para determinadas técnicas con pelo natural. Podemos encontrarlos con formas planas, redondas o mixtas, y cuyo grosor varía desde 0 a 24 (siendo el primero para realizar detalles y el último del grosor del dedo pulgar).

Así, como sucede como con el papel y resto de elementos como la propia acuarela, dar con la combinación perfecta no será sino un reto que solo la experiencia y el ensayo-error nos irá aportando.

Trucos y mandamientos de la acuarela

Si hay algo que en lo que la mayoría de aficionados y profesionales a la pintura coincidimos es en que la técnica de acuarela es una de las más complicadas de aprender y de las que menos lugar dejan para el error.

Su utilización requiere de una gran experiencia con este tipo de pinturas, ya que se trata de un producto que se mezcla con agua, y los pigmentos una vez en contacto con ella son muy difíciles de hacerlos desaparecer, si es cierto que al final la mejor solución es mezclarlo con otro color y adaptarlo a la obra de la mejor forma posible.

Pese a ello, existen unos cuantos consejos con los que podremos hacer que nuestra adaptación a la acuarela sea uniforme y aprendamos lo máximo posible. El resultado acabará mereciendo la pena.

Planificación

acuarelaLa planificación será la clave del éxito. Saber el qué y cómo queremos hacer será lo primero a lo que nos debamos parar a pensar. Hacer un boceto con las diferentes capas será la mejor solución (fondo, segundo y primer plano).

De esta forma el proceso de pintado irá de lo más lejano a lo más cercano (del paisaje de fondo al protagonista, por ejemplo). De esta forma, lograremos enforcar la pintura en lo que queremos destacar sin afectar al resto de elementos, algo que podremos conseguir fácilmente con la acuarela y la cantidad de agua suficiente.

El indispensable "húmedo sobre húmedo"

Esta técnica será una de las que seguramente más vayas a utilizar. Consiste en humedecer la superficie de trabajo para lograr que la acuarela se expanda lo máximo posible de forma uniforme y natural. Para conseguir degradados, basta con inclinar el papel unos pocos grados para conseguir efectos muy interesantes. 

El kit de herramientas

Como en cualquier oficio, hay una serie de herramientas indispensables que debemos tener para poder comenzar a pintar:

  • Papel: existen un gran número de modelos en el mercado, donde nuestra elección vendrá definida por el tipo de obra que queramos llevar a cabo, lo cual difiere del tipo de grano del papel.
  • Tablero: será la superficie que hará que el papel esté totalmente extendido para evitar arrugas, que afectarían a los colores una vez apliquemos la acuarela.
  • Pinceles: nuestro criterio de elección será similar al del papel, teniendo ahora que deliberar entre la dureza y grosor del pincel.
  • Paleta: el tipo de paleta que se utilizar para pintar con acuarela nada tiene que ver con la que se usa con el resto de pintura. En este caso será de plástico, blanda e impermeable.

Pintar paredes con acuarela, la última tendencia

Todos sabemos que la pintura de acuarela es muy utilizada en el mundo del arte, sobretodo dentro de las artes plásticas. Pues bien, parece que si seguimos la tendencia de la decoración de interiores, vemos que la acuarela tiene cada vez más protagonismo.

A la hora de cambiar el look de una habitación, lo primero que se nos suele ocurrir es cambiar el aspecto de las paredes y darles una nueva mano de pintura, es en este momento cuando aparece la acuarela, siendo una atractiva alternativa a la pintura convencional.

Su versatilidad ha hecho que hasta las grandes revistas de diseño de interiores se hagan eco de tal novedad y les dediquen artículos como podemos estar leyendo ahora, siendo la conclusión lógica a la tendencia que se llevaba hasta la fecha, desde los colores pastel y el degradado hasta el actual.

acuarelaSe trata de un tipo de pintura con el que podremos lograr prácticamente cualquier efecto, aportando mucha luz y sensación de amplitud a la habitación. Esta textura es posible gracias la ingrediente estrella con el que le damos vida, el agua.

Así, podremos hacer que lo que sería una mancha con otros tipos de pintura, ahora formaría parte de una obra, que incluso da una sensación de frescura por ese toque de mojado. Es perfectamente combinable con otros colores y otros elementos decorativos de la habitación.

Quizás, el mayor inconveniente sea dar con el diseño y mezcla adecuada, algo para lo que deberíamos contar con un especialista. 

Por otro lado, existen foto murales y vinilos que imitan a la perfección este tipo de efectos, y que podrían resultar más o menos económicos.

En cualquier caso, el aplicarlos no requeriría de grandes obras, más que despejar la habitación de muebles unos días mientras se aplica y se deja secar la pintura o el pegamento del vinilo. Por otro lado, para el caso de aplicar acuarela, sería recomendable lijar la pared, en caso de que no lo estuviera.

Personalmente, la acuarela nos dará mucha más libertad de diseño que los fotomurales, ya que podremos utilizar la pared como superficie en la que trabajará el artista para crear un nuevo ambiente en la habitación. De hecho, incluso cualquier salpicadura podría ayudar a crear el paisaje. Podemos crear desde imágenes abstractas hasta el retrato de una ciudad o incluso de una fotografía.

Además, si por alguna razón deseamos en un futuro renovar esa acuarela, sería mucho más sencillo renovarla que si se tratara de un fotomural, con el pegamento que se requiere para aplicarlo.